-Por ahora solo haz caso, más tarde te ayudaré a salir-asentí con la esperanza de creer en ella. Tomé el vaso de agua y subí a llevarlo hasta la habitación, en cuanto entró solo está Yusuf, me imagino que Heidi está en el baño. El rostro de Yusuf está literalmente molesto, lo digo porque su mandíbula está totalmente apretada. Deje el vaso de agua en la mesa que está junto a la cama, mi sudor empezó a notarse luego de escuchar un comentario de parte de él. -Me imagino que ya sabes lo que les pasa a las mujeres infieles-Disculpa dijo infiel. Yo de inmediato negué ya que desconocía su comentario. -Bueno, para que lo vayas sabiendo-tomo un suspiro-son degolladas-término. -No sé de qué demonios hablas-me defiendo con la verdad. -No te las vengas a dar de santa-me miró con las cejas frun

