El doctor Rubén llegó muy temprano, me retiró el cabestrillo, me dió algunas recomendaciones. Y se marchó. –Por fin me deshice de ese aparato–Dije Feliz. Veo a Yusuf algo tenso, será que me quiere decir algo. –¿Pasa algo?–le pregunto. Él mete su mano en el bolsillo de la chaqueta y saca una tarjeta de crédito. –¿Te acuerdas de la sorpresa?. –Si, si me acuerdo. El asintió y de inmediato me entrega la tarjeta, mis manos tiemblan por ello le devolví la tarjeta. –No, no puedo. –Princesa, tómala es tuya. Hoy te daré el día libre para que hagas tus compras–Sonrió. –¿Es enserio esto?–me doy una cachetada fuerte y él me mira raro, si esto es real, pero qué ha pasado? será que se siente tan culpable de lo ocurrido que me dejara ir así como así. Tomó la tarjeta y me dirigí al closet para

