Luego del encontronazo que hubo entre Viktor y la hembra changer, Ada apenas probó bocado y cuando él le dijo de volver a su habitación le agradeció al cielo, a Dios, al universo, la galaxia y las estrellas también. Viktor no la tomó con la furia de la noche anterior, fue más pausado e intenso de alguna manera. Adalind se dió cuenta que ella esperaba con ansias las noches para estar entre sus brazos y lo que al principio creyó que sería una tortura en ese momento se había transformado en todo lo contrario. Habían tenido sexo una sola vez y el lobo estaba calmo. Podía escuchar los latidos regulares de su corazón. La tenía aferrada, con su cabeza recostada en su amplio pecho y su cabello desparramado como un gran manto blanco. Una de las cosas que había descubierto Ada en ese tiempo era q

