Una vez pasado el aturdimiento, los lobos empezaron a observar la situación extrañados mirando hacia el centro. Entonces Viktor aprovechó la distracción momentánea para dar instrucciones a su general allí presente. — CHAD, QUE LLEVEN A JONAS A LA ENFERMERÍA Y LUEGO A PRISIÓN DOMICILIARIA HASTA DEFINIR SU CASTIGO POR DESAFIAR A SU ALPHA— gritó Viktor. Chad se abrió paso entre la multitud curiosa. Leona llegaba corriendo desde atrás. Entre ambos levantaron al changer varón desnudo que estaba muy malherido. — Y tú vendrás conmigo — le dijo a Ada con los ojos brillantes en un gruñido. Viktor se levantó, y la cargó de costado como una bolsa de papas y fue corriendo con una rapidez sobrenatural hacia su loft. Fue todo tan rápido que Ada no pudo siquiera reaccionar sino hasta que el lobo la

