Estoy sentada en la terraza, pensando de nuevo en la posibilidad de tirarme. Pensando en Jeff, en mi padre, en mi madre, pero sobre todo pensando en mí, en que siento en verdad. Son pocas las veces que pude contar con facilidad que sabía lo que quería o lo que sentía o por quien las sentía. Se siente raro sentir cosas por alguien que es real, no es un objeto, ni es omnipotente. Es real, esta ahí, tiene ojos, tiene boca. Y sabe cómo volverte loca. Cuando era pequeña soñaba con amar y ser amada, no dejaba que ninguna de mis muñecas Barbies se quedarán sin su Ken. Al pasar el tiempo, y al creer encontré el amor en un salón de danza clásicas; amor por el baile, por los giros, los saltos, ahí estaba el amor que había estado esperado, era uno hecho a mi medida. Sin embargo, el mundo me exige qu

