Las lunas pueden verse por la claraboya del techo, iluminando el cielo con sus luces inusuales para mí. Junto con las estrellas, dibujan un hermoso paisaje, pero a pesar de la belleza ante mis ojos, no puedo realmente apreciarlo. Mi cabeza está en otro lado, con muchas otras cosas que implican, principalmente, la pregunta que me hizo la peliblanca hace quizás un par de horas. Si lo considero bien, Amazonia es un planeta hermoso, tal y como había sido la Tierra en antaño, aunque con diferentes colores, lo que me hace considerar que casi he conseguido una victoria: vivir en un planeta repleto de vida, uno que no necesita más el ser salvado, que es sustentable, habitable... Si no fuera porque me están considerando una especie de presa a la que hay que capturar, quizás podría parecer un bu

