Cuando noto cómo mi cuerpo reacciona ante su beso y cómo su mano se empieza a aventurar sobre mi cuerpo, como explorando, tanteando, me doy cuenta de que es momento de detenernos, que no es buena idea seguir adelante, al menos, quizás no ahora. Es por eso que, antes de que la cosa pase a mayores, me separo lentamente de Tárritha y uno nuestras frentes para que no intente seguir. -Tristán... -Es mejor que nos detengamos ahora. -¿Por qué? Me siento tan... No sé ni cómo explicarlo. -Estás excitada, eso lo que pasa, pero no es buena idea seguir por ese lado, al menos no ahora. -¿Pero por qué? No puedo dejar de pensar en ti, en seguir. Quiero... -Son tus hormonas hablando, no tu mente, no dejes que ganen. -¿Y si quiero que lo hagan? ¿Qué tiene de malo? Vuelve a besarme antes de que

