3 años después… Arribo en la cabaña con Markus meciendo a nuestro bebé que duerme muy cómodamente en los brazos de su padre. No deje que se metiera en los poderes de nuestro hijo y salió como ambos. Tiene mi cabello blanco y los ojos de su padre, además de mi color de piel y al final tiene la mezcla de ambos en poderes lo que lo hace más poderoso que nosotros. —Se durmió—sonrío y cargo a mi pequeño. Erile también tuvo una niña hace unos meses y sin alas. Lo que es raro que somos papás y abuelos al mismo tiempo, pero no nos afligimos en ningún momento. Me da un beso en los labios antes de llevar a Castor, a su cuna. Tiene las orejas que tenemos su padre y yo, por eso mi madre sigue consintiendo a Bastien. Ambos bajamos riéndonos porque mi bebé ya no despertará hasta mañana, llegamos al

