Sabine la revisa mientras estoy de pie a unos metros de ambas, la bruja tiene un par de docenas de minutos revisando a Mirash que suelta lágrimas amargas por lo que hace mi médico personal. Sabine toma las muestras que necesita y luego crea la medicina que necesita la ángel que llora en silencio. —Sería bueno que tomes esto dos veces al día, dos cucharadas—le muestra un frasco con un líquido morado fosforescente—. El sabor no es muy bueno, pero te servirá para reparar todo. —¿Por cuántos días? —Te diría que tres… tómalo por cinco días, mejor por seis—aprieto los puños a mis costados—. Y te recomiendo no volar en esos mismos días. De este otro toma una diario, servirá para el dolor. Sabine se levanta y camina a la salida a dónde no dudo en seguirla, cuando salimos y ya estamos seguras

