Carla se acercó, y saludó a Enzo: “Buen día, Enzo!“. Enzo estaba disfrutando de su desayuno con elegancia, pero no respondió a su saludo. Carla ya estaba acostumbrada a su frialdad, no le importaba, se detuvo a unos pocos metros de él: “Enzo, hay algo que necesito aclarar contigo“. Enzo terminó su comida, finalmente levantó la cabeza y la miro “¿Qué pasa?“. Carla estaba de pie, las manos cayendo a los lados “Enzo, mis sentimientos hacia ti son solo el respeto de un subordinado a su jefe, no tengo otras intenciones“, No era tonto, si ella tendría otras intenciones hacia él, él lo sabria. Enzo casi se rie: Crees que tendría malas intenciones hacia una mujer casada como tú?“. Carla no pensó eso : “Enzo, no te burles de mi sé muy bien mi lugar. Digo esto porque no quiero que la g

