Carla se echó hacia atrás, asustada por las palabras de Enzo, creando rápidamente distancia entre ellos. Él al verla evitándolo de manera tan evidente, gruñó el rostro con indiferencia: “Es difícil conseguir un taxi en esta zona residencial por la noche, hay habitaciones libres en el segundo piso, puedes elegir cualquiera para quedarte esta noche“. Carla: “… Así que eso era lo que él queria decir, ella lo habia malinterpretado. Enzo se levantó y sacó una caja de medicinas De ella sacó una pomada verde. “Despues de bañarte, aplica esta pomada en tus heridas“. “Gracias, director Farré!“. Carla aceptó la pomada con gratitud. Pero sobre el alojamiento, no lo consideraba que era necesario. Aunque se suponia que iban a estar en pisos separados, aun así no le parecía apropiado estar a s

