—¿Por qué no despierta? —Debemos tener calma Bastian, lo hará pronto. —¿Mamá? —Musito con los ojos aún cerrados. —Nath, cariño , ¿Cómo te sientes? No sabía como describir el como me sentía, ya que mi cuerpo se encontraba adolorido y cansado. Siento unas manos sujetar las mías y conozco muy bien ese tacto, esa sensación. Abro los ojos lentamente veo a mi madre mirarme fijamente con una leve sonrisa; sus ojos luce cansados . Miro a un lado y veo a Bastian, su mirada luce bastante cansada igual, pero también luce triste . —¿Dónde está papá? —Aquí estoy princesa —La puerta se abre entrando con una sonrisa —. ¿Me necesitas? Se acerca abrazándome y dejando un beso sobre mi frente y acuna mis mejillas sobre sus manos. —Fuiste muy valiente hija mía al cuidar de tu madre , per

