Fin

1114 Palabras
Sebastián se acerca a su mujer — realmente es lo que estoy viendo — dijo con asombró. —Si realmente lo es —dijo Paz con una sonrisa. Sebastián se pone a su lado —gemelos.... es increíble — susurra. Ahora todo tenía sentido esa barriga que paz tenía no era normal era muy grande para ser uno solo. Paz mira a su alfa —¿te molesta que sean dos? — Sebastián la mira — claro que no mi luna soy un hombre que está rodeado de demasiada felicidad —confirma. Paz sonríe y le da un pequeño picó, mira hacia la puerta — disculpa matías pero entra ven a conocer los niños — Matias sonríe y confirma va directo a los bebé y sonríe en grande obviamente no los tocara su alfa lo mataría. Sebastián no podía dejar de ver a sus hijos, estos se encontraban dormidos ya que Matías se había marchado. —Mi luna ¿qué nombre les pondremos? —La verdad no se estaba esperando que tu decidieras — dijo paz acomodándose en la camilla. Sebastián mira al los gemelos — el mayor podemos llamarlo Alex —paz confirma —y el menor se dominic — Paz sonríe —me encanta sus nombre — Sebastián sonríe y va donde ella le da un rico beso — gracias mi luna — susurra en sus labios. ●●●● Ya le había dado de alta tenía una semana que estaba en su casa, su cuerpo está como nuevo al ser una loba pura se cura más rápido. Los bebés ahora están durmiendo así que aprovecho para ir a bañarse, su pareja se encuentra trabajando. Al salir del baño mira a sus hijos aun dormir y termina de cambiarse. Ya había establecida una rutina mayormente los gemelos acaparan todo su tiempo y eso no le molesta. Pero extraña a su hombre, sentir ese pedazo de carne en ella realmente le hacía falta. Los gemelos aún siguen durmiendo la verdad ellos duermen bastante aprovecha y va hacia la cocina a hacer algo de comer. Mientras cocina nota que su pareja llegó, siente como este lo abraza —te extrañe mi luna — Paz sonríe —yo también —ella voltea y lo ve a los ojos —te amo — Sebastián se sonrojo un poco — yo también te amo mi luna — Unen sus labios en un pequeño beso que rápidamente se convirtió en necesidad. —Mierda paz, te necesito estar dentro de ti —susurra Sebastián besando el cuello de su mujer. —Y yo necesito que lo esté —dijo entre jadeos. Pero unos llanto hace que el momento se acabe, ambos adulto sonríe, Sebastián le da un rápido beso —estas noche no te escapa mi luna — Paz le sonríe sensual —ohhh claro que no lo haré — Ambos se hacen cargo de sus hijos y pasan el rato con ellos. Sebastián tuvo que irse otra vez, ahora él personalmente da los entrenamientos. Está tratando de hacer más por su manada todo esta mejor, días atrás había presentado a los gemelos. La manada se sentía contenta al conocer la los herederos que en el futuro los van cuidar. Llega la noche paz alimento bien a sus hijo así estos no se despertarán en varias horas, rápidamente va al baño y se pone una bonita bata. Realmente necesita a su hombre dentro de ella, se mira en el espejo y levanta la bata mira como su vientre cae un poco suelto. Su barriga está llena de estrías por el embarazo pero no le importa aunque se siente un poco insegura —Sebastián me seguirá queriendo aunque este así — —claro que lo haré —entra al baño y la abraza —para mí eres el mejor diamante en el mundo, la mejor flor , la mejor Omega que la diosa pudo crear — Paz quería lo abraza con amor — enserio te amo , te amo demasiado Sebastián — Sebastián carga a su mujer al estilo princesa y sale con ella de la habitación antes de salir toma el porta bebe para escuchar cualquier ruido. Camina hacia la antigua habitación de su mujer y la acuesta en ella, en un rápido movimiento le quita toda la ropa. Comienza a chupar y morder ese senos que lo tiene loco , chupa con insistencia la leche que salen de sus senos con un poc los suelta —mis hijos comen muy bien — Paz se sonroja bastante, mira como Sebastián baja hacia su parte baja y abre sus piernas. Sebastián gruñe al ver la v****a de su mujer tiene algunos pelos rubios, aparta algunos cuánto y chupa ese botón sobresaliente. Paz no puede dejar de gemir realmente se siente demasiado bien. Su cuerpo tiembla al sentir el reciente órgano ve como su pareja lame con insistencia sus jugos . —Delicioso —dijo Sebastián parándose y rompiendo toda su ropa con desesperación. Abre más las piernas de su luna y la penetra sin compasión alguna , realmente la necesitaba, la necesita con urgencia . Ambos comienzan a gemir Sebastián agarrar los senos de su mujer y los aprieta, ve como la leche sale de ellos y con su dedo lleno de ese líquido lo lleva a su boca. Gruñe de satisfacción por el sabor realmente le encanta si no fuera porque sus hijos tienen que alimentarse él se los bebería todo. Paz acuesta a su hombre en la cama y lo monta con fuerza, lo escuchó gruñir y como este aprieta su carne. —Mierda paz no pares —gruñe Sebastián . Paz aumente los movimientos su pareja la encuentra en cada embestida, un sonido moroso se escucha en la habitación. Sebastián mira como su pene entra y sale en ese v****a obscena eso sonidos de húmeda debería ser un maldito pecado . Ambos no resistirán mucho el deseo que tiene entre ellos hace que el placer sea rápido pero no quiere detenerse ni por qué Ambos había tenido un alucinante orgasmo dejaron de moverse. Al cabo de varias horas ambos caen rendido en la cama sus respiración estaban un poco fuerte. Sebastián acerca a su mujer a el —gracias por llegar a mi —besa su frente —te amo mi luna — Paz lo abraza con fuerza — gracias por tu paciencia hacia mi, eres lo mejor que me ha pasado junto a mis hijos .... te amo Sebastián — Ambos se unen en un cálido beso dándose a demostrar el amor que se siente mutuamente. Unos pequeños llantos se escuchan, al separarse ambos sonríen. —Amo mi vida —dijeron al mismo tiempo. Fin....
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