Capítulo 2

1621 Palabras
Mi celular vibró anunciando la cantidad de mensajes de voz pendientes que me esperaban. Hey Nyx, soy Amanda, sólo quería percatarme que estuvieras bien, no sé nada de ti desde hace muchas semanas, lo siento por responder recién, ¿te parece si tomamos un café mañana? Tengo muchas cosas que contarte, un beso. Imagino a qué cosas te refieres Amy, déjame adivinar, hablaste con Tom decidida a terminar con él la tóxica relación que tienen, la cual ni siquiera es una relación en sí, pero él prometió que iba a cambiar y tú le volviste a creer, y ahora siguen juntos y felices hasta que otra vez vuelva a arruinarlo. ¿Acaso te llegó el periodo? Si me extrañas sólo tienes que decirlo Nyx, tienes un particular encanto cuando te enojas… Vale, sé que me odias y estás harta de mi existencia, pero esta gira es muy importante, sólo dame un día más, y prometo que me llevaré todo, si es que es lo que deseas. Los chicos se están burlando de mí ahora mismo, y sonaré como un idiota, pero Nyx, cariño, en serio creo que podemos arreglarlo. Imagino lo difícil que debe ser hoy para ti. Si necesitas hablar estaré pendiente. Vaya… No recordaba haberle contado a Nicco sobre mi cita con la editorial, y mucho menos pensé que su diminuto cerebro pudiese retener esa información. Odio que tenga razón, sí sé lo importante que es esta gira para su carrera, y así hayamos terminado eso no quiere decir que desee estropear sus planes, al contrario, espero que le vaya bien. Al menos él sí puede cumplir sus sueños. ¿Estás viva? ¿Por qué demonios apagaste tu teléfono tanto tiempo? ¿O me has bloqueado? Nyx Reed, más te vale contestar esta llamada, espero que no hayas olvidado comer hoy, ni de bañarte, y mucho menos de tu cita con tu editora, ya después me contarás todos los detalles, esperaré tu llamada, imagino que debes estar con Nicco en estos momentos, si es que recordó llevarse el resto de sus cosas de tu apartamento. Suspiré antes de marcar su número, el teléfono timbró una, dos y … - ¿Nyx? - preguntó en un tono ansioso típico de ella - Al fin contestas, comenzaba a preocuparme, dime que no arruiné nada. Es algo tarde y no sabía nada de ti, por un momento pensé que le habías dado otra oportunidad a Nicco. - Descuida, llamaba porque temía que te diera un infarto o algo, creo que esas flores de Bach no están haciendo efecto - bromeé- Todo salió bien, gracias por preocuparte. - No pareces muy emocionada al respecto, sé que cambiaron tu obra, pero al menos firmaste el contrato y podrás estar un poco más aliviada, el banco dejará de llamarte cada cinco minutos ¿esas no son buenas noticias? - cuestionó y por su tono de voz pude saber que estaba emocionada. - No tan buenas como esperaba, pero ya encontraré una forma de arreglarlo. Hablamos en unos minutos, estoy en un parque solitario y me acaba de entrar el temor de que un asesino en serie me corte el cuello. - ¿Dónde estás? Creí que estarías con Nicco. ¿No debía volver por sus cosas? - Ese era el plan, pero sigue de gira, ha prometido llevarse todo lo que dejó mañana, y parecía sincero. Por un día más de caos en el apartamento no moriré - respondí para tranquilizarla. - Ese idiota, siempre encuentra la manera de salirse con la suya. Por favor Nyx, no le vayas a dar otra oportunidad, lo mejor para ambos es que se separen y vivan su vida tranquilos - me pide con preocupación - Lo digo en serio, no dejes que se aproveche del momento. - ¿De qué estás hablando Emma? Está bien que mi contrato editorial sea una mierda, pero no es motivo suficiente para castigarme con la presencia de Nicco en mi vida, Dios, parece que hoy todos están un tanto consternados. ¿Sabes? Él también me dijo algo similar cuando hablamos. - Ya te he dicho cientos de veces que mereces a alguien mejor Nyx, ha sido un largo día y estoy segura que no has comido nada aún, ¿por qué no voy a tu casa hoy?, compraré pizza y podemos ver alguna película, o quizá quieras mostrarme los avances del nuevo libro en el que estás trabajando - propuso. - Emma, no tienes que hacerlo - mencioné mientras me ponía de pie para caminar. Algunas veces me preocupaba ser una carga para ella, más ahora, que se comprometió con su novia, a la cual no le agrado en lo absoluto y se encarga de dejarlo claro cada vez que la veo; es una suerte que haya tenido que viajar por trabajo. - Lo sé, no estoy obligada, pero quiero hacerlo, me gusta lo que escribes, en serio, el día en que comiences a creer en tu magia serás invencible, Nyx, ahora muévete porque estoy saliendo rumbo a tu apartamento- amenazó en broma. - Bien, estoy llevando vodka, bueno, media botella, es mejor que nada. Debo estar en unos quince minutos en casa - calculé. - No tardes, y ve con cuidado ¿no prefieres que te mande un taxi? - preguntó con timidez, podría apostar incluso que se está mordiendo su labio inferior. - Juro que estoy cerca, sería un crimen pagarle a un taxi por unas cuantas cuadras, sé que no puedes vivir sin mi presencia, pero unos cuantos segundos no te dañarán - dije bromeando para tranquilizarla. - Vale, entonces apúrate porque tengo hambre - respondió antes de cortar. Emma es una de las pocas personas a las que realmente le importo, nos conocimos hace aproximadamente nueve años, cuando me cambié de escuela, y desde entonces hemos sido amigas, mientras el primer día de clases todos los demás alumnos tenían cara de pocos amigos, ella fue la que me dio más confianza para acercarme y preguntar por la ubicación de mi salón, el cual, curiosamente, quedaba al lado del suyo, me enseñó cada rincón de la escuela y me habló sobre los demás compañeros. Cada receso me esperaba en la puerta de mi salón para pasarlo juntas, me presentó a sus amigos, fue una conexión inmediata, o al menos eso me gusta pensar. No imagino lo que sería de mi vida sin ella. Siempre podemos contar una con la otra, incluso en aquellos momentos donde lo único que quieres hacer es llorar y criticar tu existencia, en especial ahora, que me encuentro pasando por el que estoy segura es el peor dolor de mi vida. Su presencia me hacía olvidar que el tiempo pasa y nunca vuelve, juntas éramos dos eternas adolescentes que soñaban con crecer para tener una mejor vida para no separarnos jamás, aunque, ahora mientras camino me doy cuenta de que sólo fue una ilusión; Emma maduró, está haciendo grandes cosas con su vida, en cambio yo, estoy estancada y no tengo forma de salir, limitándome a esperar aquella gran oportunidad que, siendo honestos, quizá nunca toque mi puerta. Volví a revisar mi teléfono, aún quedaba un mensaje por escuchar, y no, no era de Elisa diciéndome que la reunión era un experimento social y una estúpida broma de muy mal gusto, que todo seguiría acorde a lo establecido y mi vida no se iría a la mierda, aunque una parte de mí esperaba alguna respuesta similar, una señal de que no todo estaba perdido para mí. Que mi patética existencia todavía era capaz de tener un significado distinto al fracaso. Y no, tampoco era Nicco insistiendo en hablar conmigo, quizá le está yendo realmente bien en la gira y finalmente se dio cuenta que nuestra relación no tenía sentido, no lo sé, hay tantas ideas en mi cabeza al mismo tiempo que me pierdo entre ellas. Aunque hubiese preferido que sea él, incluso el maldito banco recordando la fecha de pago de mis tarjetas, cualquier cosa menos el mensaje que yacía en mi casilla de voz. Evidentemente no ibas a contestar, la valentía te duró muy poco, al igual que siempre, que te dedicas a hacer estupideces, ¿tenías que llevarlo en serio tan al límite?¿en especial hoy? Es… es demasiado retorcido, incluso para una persona como tú. Trajiste un maldito abogado a mi oficina Nyx, ¿qué demonios ocurre contigo? Entiendo que estás pasando por un mal momento económico, pero esto ha ido demasiado lejos. Debiste ahorrar el dinero que gastaste en pagarle a ese tipo, los trámites toman tiempo, y te dije que me encargaría de todo, somos familia, ¿cómo puedes desconfiar de mí? Supongo que ese refrán que dice que el verdadero rostro de las personas se conoce en los peores momentos es cierto. Aunque siendo honestos, al menos después de tantos años me dejas verte realmente como eres, Nyx, y esa espantosa careta de niña buena e incomprendida se cayó. Fuiste demasiado lejos esta vez, tantos años criticándome, y resultaste ser peor que yo. Ojalá él estuviera aquí para verlo con sus propios ojos, que se dé cuenta de quién es el verdadero villano de esta jodida historia. Mañana mismo hablaré con el banco, para que te den tu maldito dinero de una buena vez, porque eso es lo único que te interesa ¿verdad? Siempre ha sido así, y siempre lo será. Te daré tu parte de la herencia y espero que la cuides bien y además consigas un verdadero trabajo en lugar de escribir basura que nadie quiere publicar ni leer Nyx, porque a partir de ese momento dejaste de tener un hermano. Estás sola. Y lo estarás hasta el último día de tu puta vida.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR