—¿Qué haces aquí?— Choi arrastró del brazo a su esposa, él no comprendía la presencia de la mujer en Bakje. —Vaya, ¿Ahora sí quieres hablar conmigo?— ella se zafó y acomodó su cabello, aquellos rizos rojizos estaban un tanto desordenados por el viaje pero de igual forma se veía bella e imponente. —No he venido aquí a jugar, ésta es una...— El comandante se quejó, aquella máscara le fastidiaba y odiaba tenerla puesta.—...misión. —Lo sé querido, lo sé, he venido por Jin... —Rey Jin, eres muy irrespetuosa.— El alto la corrigió. —Sea cómo sea, estoy aquí a causa de él y si no tienes más que decirme o reclamarme, iré a darle este pergamino al Rey Chan.— ella hizo una pequeña reverencia y se alejó no sin antes guiñarle un ojo a su esposo.— Pronto volveré querido, sé que mueres por tenerm

