Su cercanía era tal que no podía pensar, no quería pensar tampoco. El estar lejos de Nacho, el verlo de la mano con otra mujer me había dejado vacía y preguntándome si en verdad tenía que seguir esperándolo inconscientemente si debía seguir sintiéndome culpable por estar con otro hombre, por estar hasta con su hermano si para él todo entre los dos acabo, si para él ya no existe nada, si quiero algo de compasión. Parecemos dos extraños que hacen de todo por destruirse y yo ya no quiero hacerlo. No sé en que comentó Diego tomó confianza y valor porque tenía sus manos en mi cintura y sus labios tan cerca de los míos que me nublaba los sentidos. - Déjame besarte. – me pidió, pero antes que pueda contestarle me arrebató con tanta desesperación que solo pude entrelazar mis brazos po
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


