Un gran análisis preliminar, esto me hace ver al asesino desde una perspectiva distinta, pero, aun así, quiero dar con él, la doctora se marchó no antes sin recordarnos que en lo que pudiéramos enviáramos al chico con ella, quería ayudarlo, realmente este chico necesita mucha ayuda.
Sheila y yo nos quedamos dentro de la oficina, en un completo e incómodo silencio, en mi pecho conocía la razón, pero no quería tocar ese tema, no quería seguir sintiendo ese sentimiento extraño dentro de mí.
- ¡De verdad no puedo creerlo de ti! Se supone que somos amigos, ¿Cómo pudiste ocultarme un problema de esa magnitud? … me gritaba Sheila enojada.
Su mirada estaba puesta en mí, parecía no querer dejar de mirarme, no podía entender el sentimiento que reflejaban sus ojos, creo que se sentía traicionada, o decepcionada y no encontraba la manera de hacer que eso cambiara, me mantuve en silencio aun después de que me hiciera esa pregunta.
- ¿sabes algo, Tony? Los compañeros, deben trabajar como un equipo, y para que esto funcione debe de haber confianza, pero desde que llegamos a esta ciudad, no haces nada más, que solo ocultarme cosas, tu familia, tus problemas y ahora esto, si realmente no confías en mí para ayudarte a supéralo, no nos merecemos ser compañeros… me hablaba ella mientras se levantaba de su silla y salía de la oficina.
Me sentía destruido por dentro, estaba perdiendo a mi mejor amiga, a una gran compañera ¿y por qué? Por una estúpida cobardía, por el hecho de no comprender lo que me sucede y ser incapaz de hablarlo con ella, intente salir tras ella cuando oí un alboroto en la comisaria.
Notaba a oficiales corriendo con desespero, tomando sus armas, algunos saliendo de prisa de la comisaria, me empecé a sentir nervioso, una inquietud dentro de mi crecía cada segundo.
- Alguien puede decirme que está sucediendo… gritaba con fuerzas.
Parecía que ninguno estaba al pendiente de mí, todos concentrados en lo que fuese que sucedía, la intranquilidad que mostraban ellos, se transmitía a mí, aun sin saber nada, tome a uno de los oficiales de su camisa deteniéndolo.
- Tú me dirás lo que ocurre, ahora mismo… le hablaba en forma de orden.
- Perdón detective, resulta que hubo un enfrentamiento, al parecer varios oficiales resultaron heridos… me respondía ese joven oficial.
- Vamos entonces todos allá… le hablaba mientras lo soltaba.
Salimos de la comisaria a prisa llegamos al lugar del incidente, muchos policías rodeaban el lugar, dentro estaba atrapado alguien, pero ¿quién? Note a uno de los oficiales que acompaño a Wilson, muerto, frente a esa casa, ¿Qué demonios ocurrió? Preguntaba al aire, aunque nadie me respondía.
- Oficial, Luis Castro, está rodeado, salga con las manos en alto … hablaba uno de los policías con un parlante.
- ¿Quién es Luis castro? … le preguntaba a uno de los oficiales cercanos a mí.
- Es uno de nosotros, o al menos lo era, no que porque, pero Wilson lo estaba investigando, vino aquí, luego recibimos la llamada de auxilio… me respondía ese oficial.
- ¿Dónde está Wilson ahora? … pregunte preocupado.
- Recibió un impacto de balas, sin embargo, sino hace mucho esfuerzo, sobrevivirá, se encuentra en una de las ambulancias de aquel lado… me señalaba el lugar.
Continuaba escuchando a los oficiales ordenarle a ese tal Luis castro que saliera, pero este aun no lo hacía, ¿Por qué no entran y ya? Es un solo hombre después de todo, me acerque a las ambulancias buscando a Wilson, Sheila llegaba al mismo tiempo que yo.
- ¿te encuentras mejor Wilson? … le preguntaba ella, ignorándome.
- Detectives lo siento, esto se me salió de las manos… respondía él intranquilo.
- Dijeron que no te esfuerces mucho, así que quédate tranquilo, este Luis castro es uno de los oficiales que investigabas ¿cierto? … le pregunte directo al grano.
- Efectivamente, en los registros telefónicos de este oficial, indica que realizo llamadas a las victimas un día antes de los decesos, así que como dijimos vinimos por él, llegamos tranquilamente, pero dentro había otra persona con él, estaba encapuchado, salió corriendo, por la puerta de atrás, intentamos iniciar una persecución, pero Luis disparo, asesinando a nuestro compañero, empezamos a defendernos cuando me disparo, Carla una de las oficiales que me acompaño, intento hacer algo por su cuenta, sin embargo, fue tomada como rehén, no sabemos que sucedió con ella, pero creemos que sigue con vida, por eso es que no entramos, ya perdimos a un compañero, no queremos perder a otro… Nos hablaba Wilson angustiado.
Respire profundo, esta situación se volvía estresante, pero no quiero imaginar como se sentirá Carla, mire a Sheila, quien aun parecía no querer prestarme atención, quería seguir ignorándome, aún seguía molesta conmigo.
- Descansa, nos encargaremos del resto… fue lo último que le dije a Wilson antes de dejarlo con la ambulancia y estos se lo llevaran a un hospital.
Regresamos, me quede examinando todos los alrededores, debe de existir alguna entrada, debe existir algo que podamos hacer, necesito creer eso, necesito que ese policía continúe con vida al salir de allí, necesito interrogarlo y saber qué es lo que sabe, saber si me puede llevar al rompecabezas o no.
- Esto es lo que haremos estúpido, intentare distraerlo, tu busca una manera de entrar e inmovilizarlo, ¿crees que puedas hacerlo? … me hablaba Sheila con seriedad.
Solo afirme con la cabeza, mientras ella tomaba el parlante y empezaba a hablar.
- Luis Castro, soy la detective Sheila Buenaventura, no queremos hacerte daño, solo queremos hablar, queremos saber que estas bien, que la Oficial Carla también se encuentra bien, solo danos una respuesta… le hablaba ella con tranquilidad.
Por una de las ventanas salió arrojado un celular, cayó cerca de Sheila, ella lo tomo, al instante comenzó a sonar y contesto.
- Hola detective, solo quiero una cosa, que me dejen en paz, ¿puedes hacer eso? … le hablaba Luis.
- ¡oye! ¿sabes que asesinaste a un oficial? Esto no será tan sencillo, pero podemos arreglar las cosas si nos devuelves a Carla… le hablaba Sheila, manteniendo la conversación.
- ¿lo que quieres es ver si ella está bien? Comprendo te lo mostrare, pero no se las entregare, es la única que me mantiene aún con vida… hablaba Luis con cinismo.
Escuchamos unos gritos dentro de la casa, los gritos de una mujer, Carla esta con vida, pero no vasto con hacerla gritar, la tomo y golpeo su rostro con una de las ventanas, solo para que todos podamos verla, para que todos supiéramos que tiene el control dentro.
- ¡oye Luis! No le hagas daño, no aumentes tus problemas, déjala vivir, déjala salir, ella no se merece pasar por todo esto… le continuaba hablando la detective.
Uno de los oficiales preocupado por Carla, intento acercarse, recibiendo un disparo de advertencia cercano a sus pies, retrocedió enseguida asustado.
- Detective, me gusta tener visitantes en mi hogar, sin embargo, si otra persona intenta acercarse le disparare, lo asesinare, ya están advertidos… continuaba hablando Luis seriamente.
- Está bien nadie más se acercará, podemos llegar a una solución juntos, lo sabes, dime, ¿Qué podemos hacer para que nos devuelvas a Carla? … le preguntaba Sheila.
- Sencillo, haz que todos los oficiales se alejen, consígueme un auto con el que pueda escapar, que nadie me siga y ella estará bien… esa era la única petición que hacia Luis.
Uno de los oficiales cercanos a nosotros, se negaba rotundamente, decía que entráramos, que si ella moría, pues no podríamos evitarlo, justo ahora lo más importante, es que podamos atrapar a ese asesino, no me gustaba su manera de pensar, ni como hablaba, dejar morir a un compañero es algo inadmisible, regrese a mi auto tomando unos audífonos le di uno a Sheila y me coloque el otro, después de tanto examinar los alrededores creo que logre conseguir un lugar por el cual entrar.
me dirigí a una de las casas vecinas, salte la cerca y me introduje al patio de la casa de Luis, me acerque despacio desde la parte trasera, al sótano, ese sería mi lugar para poder entrar, abrí una ventanilla pequeña, me comencé a introducir lentamente cuando escuche un ruido acercarse, baje cuidadosamente hasta que logre esconderme y observar a otra persona caminando por el lugar.
- Sheila, Sheila, ¿Me oyes? … le preguntaba desde los audífonos.
Ella entregándole el celular a otro de los oficiales se alejó un poco del lugar, confirmando que me escuchaba y preguntándome lo que observaba.
- Aún estoy en el sótano, Luis no está solo, tiene a otro compañero, pero no logre ver su rostro, voy a intentar acercarme… le hablaba con nervios.
- Comprendido, solo mantente con vida… me respondía ella.
Regreso tomando el celular, y continuar hablando con el oficial Luis.
- ¡oye Luis! ¿por qué ayudas al rompecabezas? ¿acaso te amenazo? Déjanos ayudarte, podemos ayudarte… le continuaba hablando ella.
- ¿ayudarme? ¡Nadie puede ayudarme! Ese sujeto es un monstruo … respondía él.
Ya confirmo que, si tenía algo que ver con el asesino, pero ¿qué tan cerca estaba de este? ¿Qué tanto sabia de su identidad? Muchas cosas pasaban por nuestras mentes en estos momentos.
Ahora algunas cosas tenían sentido, un oficial desde dentro lo ayudaba, por eso sabia como engañarnos, sabia como ocultarse de las cámaras, sabia como poder ponernos a pensar, sabia como los oficiales trabajan, esto es frustrante así nunca podríamos dar con ese asesino.
- tienes toda la razón, ¡quizás no podamos protegerte de ese Monstruo! Pero al menos podemos ayudarte a que tus crímenes no sean mayores, solo entrega a la chica… le continuaba hablando Sheila.
- Lo hare, pero ya usted tiene mis demandas, solo tiene que cumplirlas… replicaba Luis.
Sheila se dio la vuelta, colgó el celular, acerco a los oficiales y le dijo lo siguiente.
- Escúchenme todos muy bien, necesito que se alejen a una distancia considerable, sin quejas ni objeciones, solo se quedaran conmigo unos tres oficiales, marquen perímetros a esa distancia, consíganle un vehículo, pero coloquen poca gasolina, en caso de que logre escapar, no llegara muy lejos, añadan un poco de dinero sin marcar, para que crea que le colocamos las cosas más sencillas, no Obstante, colocaran un chip rastreador en uno de los sierres de la maleta, para que este no pueda notarlo, en caso de que huya de nosotros podamos seguirlo debido a esto, lo necesito con vida esto es algo imperativo, tiene información del rompecabezas, es algo que no podemos desperdiciar, comprendido todo… daba una orden Sheila.
A pesar de que algunos de los oficiales se negaban a esto, terminaron haciéndolo, se pusieron a una distancia de diez cuadras, quedando con ella solo unos pocos oficiales.
- Listo Luis, ya comencé a cumplir tus demandas, pero si hago algo bueno contigo, deberías hacer lo mismo conmigo, libérala, ella necesita estar libre… intentaba convencerlo Sheila.
- ¿Dónde está el auto detective? Sin él, ella no sale… le respondía Este hombre.
Mientras me acercaba caminando despacio dentro de la casa, logre llegar al lugar en el que se encontraba Luis, y donde tenía atada y amordazada a Carla, pero, ¿Dónde está la otra persona cómplice de este oficial?
Vi una ligera sombra acercarse, creo que, por reacción, me arroje al suelo, mientras golpeaban con una pala encima de mí, la otra persona me había descubierto, el ruido altero a Sheila, el desespero hacia que preguntar una y otra vez si me encontraba bien, sin embargo, por los sucesos dentro, no podía responderle.
Luis comenzó a dispararme me dio chance de esconderme, pero este no dejaba de estar atento.
- Tony, Tony, Tony, ¡respondeme Tony! Maldición ¡Dime algo Tony! … se expresaba Sheila muy preocupada.
- Estoy bien, tal como lo dije son dos, necesito refuerzos así que entra, entra de una vez… le ordenaba mientras me encontraba arrinconado.
No tardo mucho tiempo, para que Sheila entrara junto a los otros oficiales que se habían quedado con ella, inmediatamente el compañero de Luis bajo su arma, se rindió, pero Luis, este complico las cosas.
- Lo siento detectives, pero si digo algo, mi familia muere, adiós… hablaba mientras se quitaba la vida de un disparo.
Al fin tenia alguien que podría acercarme al asesino, y este murió frente a mí, al menos, Carla seguía con vida, estaba asustada, pero bien, solo con algunas heridas, los oficiales tomaron al otro hombre lo esposaron y lo sacaron, a este debíamos de interrogarlo.