—¡Papito, mamita! —gritó Miry asustada, abrazada a Dayne que la cargaba, ella sollozaba sin control, desesperada. —No llores, pequeña, papá es un héroe estará bien, mami es una guerrera, volverán sanos y salvos, vamos a ir a la playa, estaremos bien, no llores Miry, no llores, Liam, confíen en mí, estaremos bien. Los niños limpiaron sus lágrimas, los subió al auto, y aunque a Dayne le pesó mucho dejar ese lugar, tuvo que irse, alejarse con los pequeños para ir a Malibú. Dayne hizo una llamada, necesitaba saber como estaba Ada, Emily y Jean. —¿Dónde están los chicos? ¿Están bien? —Sí, señor, los chicos están bien, ya casi toman el helicóptero para ir a Malibú. Dayne respiró con alivio al saber que los chicos más grandes, estaban bien y a salvo. —Muy bien, espérenme, llevó a los pe

