Narra Alejandro -El día que tú te despertaste y encontraste la casa sin tú madre, Violet, ella y yo nos habíamos reunido la noche anterior en donde le hice la entrega del dinero. Fue un negocio en el cual ella aceptó a ojos cerrados y de muy de prisa. En mi consultorio me dejó muy claro que no tenía ganas de apoyarte y que según ella lo tuyo no tenía remedio. A que regresa ahora? - continúe hablando. Lágrimas corrían por las mejillas de Violet. -Como pudiste? - le preguntó ella a Beck con el alma en el suelo. -La cantidad de dinero que me ofreció y... - balbuceó la señora pero la interrumpí -Usted prefirió la cara de unos billetes a la de su hija. Me quedó muy claro que estaba cansada de que la señalaran y la juzgaran en este pueblo. Usted quería irse, yo le di alas par

