Narra Violet -Has estado muy callada desde que nos subimos a mi auto- lo escuché decirme mientras nos servía un jugo con unas galletas. Alejandro me ha traído a casa, por lo que le he invitado a pasar y hablar aquí, ya que si me llevaba a su casa me temía que volviera a suceder lo de anoche y que otra vez amaneciera allí. -Estoy esperando que me cuentes eso que tienes que decirme- le dije llevando la bandeja a la mesita que estaba en el centro de los muebles. Me senté en frente de él mirándolo esbozar una sonrisa. -Que te causa gracia? - le pregunté -Anoche tomábamos alcohol y hoy vamos a merendar como unos nenes con galletas y jugo. Me encantan las vueltas de la vida - me contestó tomando una de las galletas y llevándosela a la boca. Negué con la cabeza. -

