Pov Karla. Lisa se levantó entusiasmada por la mañana porque ya tenía permiso para salir a caminar sin ningún problema, el doctor le aseguró que solo le faltaban pocas semanas para alcanzar el ritmo normal de su pie y que por ahora siguiera haciendo ejercicio, por lo que estaba muy feliz por ella. Decidí quedarme acostada porque me había cansado demasiado ordenando toda la casa, mi panza se notaba aún más y cada día que pasaba estaba más ansiosa por el nacimiento del pequeño bebé. Subí a a habitación de arriba para tomar un baño y abrí el armario, encontrándome con una caja que había bajado de la otra habitación a noche anterior. La curiosidad pudo más y la tomé entre mis manos, apoyándola sobre la cama. Saqué la tapa y me encontré con algunos álbumes de fotos, algunas cartas y algo en

