La comitiva de coches blindados hacía el recorrido hasta la entrada principal de palacio. Dentro de uno de los coches se encontraban Nasser y Jade. Hacía apenas unos minutos que el médico le había dado el alta a Jade, no sin antes darle cita en los días próximos para revisar que sus costillas y los demás golpes sanaran correctamente. Otro de los problemas que Jade tenía y que debido a los continuos golpes sufridos se había agravado más, era el oído. A veces durante un rato dejaba de oír, otras veces sufría vértigos o dolores de cabeza. Por eso debía operarse para disminuir esas causas y al mismo tiempo poder oír mejor. Dicha operación había sido programada por su médico hacia meses y ella sabía que lo mejor era hacerlo. Pero después de su matrimonio y cambiar tanto su vida no había tenid

