.:. CHAPTER SIX .:.
( HARRY'S BIRTHDAY )
-¿QUE HACES AHÍ TIRADA? -pregunto Harry mirando a la rubia.
-Para tu información estoy acostada, disfrutando de la madre naturaleza.
Harry sonrio de costado y se acerco hasta ella.
-Estas tapandome el sol, señor Potter.
-¿Señor Potter? -repitió el azabache.
Lyra levanto su pierna y trato de pegarle a Harry para que se corriera.
-Si, como seas que te llames.
-Pues no lo se, tengo muchos nombres para ti: a veces soy Harry, Potty, James y de vez en cuando señor Potter.
-Te olvidades de cara de nalga.
-Nunca me dices asi -dijo el chico frunciendo el ceño.
-Oh, entonces lo pensé.
-Nix...
-Esta bien, extraño a Polito, ¿Tu no? Me siento como una persona incompleta, como se me faltara una piera.
-¿Por que una pierna? -preguntó Harry levantando una ceja.
-Bueno, primero pense en decir como si me faltara una cabeza, pero eso seria aún más extraño.
-Tu eres extraña -dijo el azabache sentandose junto a ella.
-Y tu sales con una extrañana.
-Si, lo siento, no lo pude evitar -los dos rieron- ¿Y por que no trajiste a Apolo aqui?
-Bueno, no es como si lo metiera a esa mochila de Hermione y lo llevara donde quisiera, aunque me gustaría.
-¿Recuerdas todo lo que insististe para tenerlo? -preguntó Harry al mismo tiempo que Lyra se sentaba y él pasaba un brazo por sus hombros.
-Si, los abuelos no querian regalarme uno. Pero papá si, Polito es lo único que me queda de él.
-Eso es mentira.
-Bueno, no te lo tenías que tomar tan literal -la rubia se rio mientras ladeaba su cabeza- También lo queria llamar Canuto, ¿Lo sabias?
-¿Querias llamar a tu perro como el apodo de tu padre?
-Bueno, en ese momento no sabía que era el apodo de mi padre y todavia seguía creyendo que Regulus era mi padre.
Harry la apego más a el si eso era posible y se formo un silencio para nada incomodo.
-Creo que hay algo que nunca te dije... -comenzó la rubia- Bueno, creo que no se lo dije a nadie. Solo los abuelos y Remus lo saben.
-¿Quieres contarmelo? -preguntó Harry comenzando a hacerle caricias en el cabello.
-Si, yo... bueno cuando murio mi papá pense hubiese sido lindo enterrarlo junto a mamá, pero claro, no había ningún cuerpo asi que iba a parecer raro pero... El abuelo y yo decidimos que iba a quedar raro pero que por lo menos yo iba a tener un lugar significativo para llorar a papá.
-¿Asi que?
-Le hicimos una lápida y la pusimos junto a la de mamá: amado padre, esposo, perro y amigo, ya sabes...
Harry sonrio.
-¿Realmente le pusiste perro en su lápida?
-Bueno, creo que ser animago fue una parte muy significativa en su vida, a mi me gustaria que pusieran en mi lapida algo como... amada cachorrita.
-¿Verdad?
-Si ¿Por que no? ¡Por Dumbledore! Es jodidamemte original.
↺
-CREO QUE SI ESCUCHO A ALGUIEN MÁS HABLAR CON LA G EN VEZ DE LA R, voy a cortarle la garganta, de lado a lado -dijo Lyra sonriendo mientras miraba a la hermana pequeña de Fleur, que usualmente le gustaba mirar a Harry.
-¿Nix por que no vas a buscar el regalo de Harry? -preguntó Hermione incomodamente.
-Oh, si -dijo la rubia levantandose de su lugar- Vamos Potty, tengo un regalo para ti que no esta para nada relaciondo con algo s****l.
-¡Lyra Black! -la reto la señora Weasley.
La ojigris sonrió de forma inocente y tomo a Harry de la mano para alejarlo de la cocina.
-¿Ahora me vas a decir feliz cumpleaños? -preguntó Harry sonriendo.
-¿No lo dije ya?
-No en realidad.
-¡Perdón y feliz cumpleaños! Tengo algo lindo para ti.
-Sabes que no hacia falta y...
-Cuando dicen eso es mentira, lo unico que quiero en mi cumpleaños son regalos.
-Nix...
-Cierra los ojos.
-¿Que?
-Vamos, hazlo -Harry cerro los ojos y la rubia le puso unas llaves frente a su cara- Puedes abrirlos ya.
-¿Unas llaves? -preguntó Harry tomandolas- ¿De que son?
-De mi corazón, ¿Que no es obvio? -dijo riendo- Era broma. ¿Recuerdas que siempre dices que te imaginas a una mini yo corriendo por nuestra casa? Pues ya tenemos una.
-Estas bromeando.
-No, no lo hago.
-¿Como...?
-Bueno, es la casa de mis padres, ya sabes... la del Valle de Godric.
-Me encanta, Lyra -dijo Harry tomandole la cara- Tu me encantas.
Lyra sonrio antes de cortar la distancia y darle un beso.
-Y tengo algo más sentimental.
-¿Más sentimental?
-Si, mira en la mesita.
-¿Un álbum? -preguntó Harry mirandolo de reojo.
-Si, hay fotos de nosotros, de Ron y Hermione, de Polito y hasta de McGonagall.
-¿De la profesora McGonagall?
-¡Si, es a la unica que conocemos que se apellida así!
-¿Te dije que te amo?
-Si, pero siempre es bueno escucharlo porque esa francesa me esta poniendo de los nervios.
-Solo tiene once -se burlo Harry acomodandole el cabello detras de las orejas.
-Si, y le voy a dar once patadas en el trasero.
-Oh, alguien esta celosa..
Pero después de un tiempo, el unico que realmente estaba celoso era Harry Potter con la pronta llegada de Charlie Weasley.
-No te agrada -le dijo Hermione mientras ambos veían como el pelirrojo pasaba su brazo por los hombros de Lyra.
-No es eso -dijo Harry rápidamente.
-Bien, porque para tu información, a Nix solamente le gusta hablar con el porque se entienden con todo eso de las Criaturas mágicas.
-Yo también la entiendo.
-Bueno, Charlie comparte su amor. Pero igualmente no tienes nada de que preocuparte, Charlie es muy grande para ella y creo que Nix solamente lo considera como un buen amigo.
Harry asintió pero aún asi las palabras de Hermione no lograron apagar sus celos. Últimamente se había sentido bastante raro y los únicos momento que disfrutaba eran con la rubia, y Harry tenia miedo de perdarla porque sabia que afuera había mejores tipos para Lyra.
Pero el queria ser egoista, queria serlo porque no sabría que hacer sin la ojigris.
El resto de la tarde estuvo tranquila, con los invitados por el cumpleaños de Harry hasta que el señor Weasley mando un patronus avisando que el Ministro venía con él.
Remus y Tonks se fueron rápidamente, y Lyra compartió una mirada con Hermione.
-¿Crees que viene a llevarme a Azkaban por usar las maldiciones imperdonables? -preguntó la rubia y miro en dirección a las escaleras- Mejor me voy a esconder.
Pero Lyra no tuvo tiempo de esconderse, asi que muy disimuladamente se situó detras de Charlie.
-Lamento la intrusión -dijo Scrimgeour- Especialmente cuando veo que estoy aguando una fiesta.
-Si, a una que no estaba invitado -dijo Lyra alejandose un poco de Charlie.
-Muchas felicidades.
-Gracias -dijo Harry.
-Debo tener unas palabras en privado contigo, -siguió Scrimgeour-. También
con el Señor Ronald Weasley, la Señorita Hermione Granger y lamentablemente también con la señorita Black.
-¿Que hay de lamentable al hablar conmigo?
-¿Nosotros? ¿Por qué nosotros?
-Se lo diré cuando estemos en algún lugar más privado -dijo Scrimgeour- ¿Hay un lugar semejante?
-Si, por supuesto, -dijo el Señor Weasley- El, er, salón, ¿por qué no allí?
-Puede usted mostrarme el camino -le dijo Scrimgeour a Ron- No habrá necesidad de que nos acompañes, Arthur.
Scrimgeour se sentó en el sillón hundido que normalmente ocupaba el Señor Weasley, dejando a Lyra, Harry, Ron y Hermione intentando encajarse lado a lado en el sofá. Una vez lo hubieron hecho, Scrimgeour habló.
-Tengo algunas preguntas para ustedes cuatro, y creo que será mejor si lo hacemos individualmente. Si ustedes tres... -señaló a Lyra, Harry y Hermione-.... esperaran arriba, empezaré con Ronald.
-No vamos a ninguna parte -dijo Harry- Puede hablarnos juntos, o nada en absoluto.
-Muy bien entonces, juntos -dijo- Estoy aquí, como seguramente saben, por el testamento de Albus Dumbledore.
Lyra, Harry, Ron y Hermione se miraron unos a otros.
-¡Una sorpresa, aparentemente! ¿No eran conscientes de que Dumbledore les había dejado algo?
-¿A todos? -dijo Ron-. ¿A Hermione y a mí también?
-Si, a todos...
-Dumbledore murió hace un mes. ¿Por qué ha tardado tanto en darnos lo que nos dejó? -preguntó Harry.
-¿No es obvio? -dijo Hermione- Querían examinar lo que sea que nos dejó. ¡No tenía derecho a hacer eso!
-Oh, pero es el Ministro Herms, tienes que comprender que si se quiere limpiar el trasero con oro lo puede hacer.
-Señorita Black, no voy a tolerar más su falta de respeto asi que comportese, y tenía todo el derecho -dijo Scrimgeour- El Decreto para la Confiscación Justificada da al Ministerio poder para confiscar el contenido de un testamento...
-¡Esa ley fue creada para evitar que los magos legaran artefactos Oscuros
-dijo Hermione- y se supone que el Ministerio debe tener una prueba poderosa de que las posesiones heredadas son ilegales antes de confiscarlas!
-¿Está planeando seguir una carrera en Leyes Mágicas, Señorita Granger? -añadió Scrimgeour.
-No, en absoluto -replicó Hermione-¡Espero hacer algo bueno para el mundo!
-¿Y por qué ha decidido darnos nuestras cosas ahora? ¿No se le ocurrió un pretexto para quedárselas? -preguntó Harry.
-No, será porque los treinta y un días han transcurrido -dijo Hermione- No pueden confiscar los objetos más tiempo a menos que puedan probar que son peligrosos, ¿Correcto?
-¿Diría usted que estaba muy unido a Dumbledore, Ronald? -preguntó Scrimgeour.
-¿Yo? No... en realidad no... fueron siempre Nix y Harry quienes...
-Si no estaba unido a Dumbledore, ¿cómo explica el hecho de que le mencionara en su testamento? Hizo excepcionalmente pocos legados personales. La gran mayoría de sus posesiones... su biblioteca privada, sus instrumentos mágicos, y otros efectos personales... se legaron a Hogwarts. ¿Por qué cree que fue usted distinguido?
-Yo... supongo -dijo Ron- Yo... cuando dije que no estábamos unidos... quiero
decir, creo que yo le gustaba...
-Para ser honestos, Ron -dijo Hermione- Dumbledore estaba muy encariñado contigo.
Scrimgeour metió la mano dentro del abrigo y extrajo una bolsita cerrada. De ella, sacó un rollo de pergamino que desenrolló y leyó en voz alta.
-Última Voluntad y Testamento de Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore... Si, aquí esta.... A Ronald Bilius Weasley, le dejo mi Desiluminador, con la esperanza de que me recordará cuando lo utilice.
Scrimgeour sacó de la bolsa un objeto que se parecía ligeramente a un encendedor. Scrimgeour se inclinó hacia adelante y le pasó el Desiluminador a Ron.
-Es un objeto de gran valor -dijo Scrimgeour- Puede incluso que único. Indudablemente es un diseño del mismo Dumbledore. ¿Por qué le dejaría a usted algo y además un artículo tan raro?
Ron sacudió la cabeza, parecía desconcertado.
-Dumbledore debe haber enseñado a miles de estudiantes -perseveró Scrimgeour- Pero a los únicos que recordó en su testamento fue a ustedes cuatro. ¿Por qué? ¿Qué uso pensó que daría usted al Desiluminador, Señor Weasley?
-Apagar las luces, supongo, -masculló Ron-. ¿Qué más podría hacer con él?
-A Hermione Jean Granger, le dejo mi copia de Los Cuentos de Beedle el Bardo, con la esperanza de que la encontrará entretenida e instructiva.
Scrimgeour sacó ahora de la bolsa un pequeño libro y se lo dio a Hermione.
-¿Por qué cree que Dumbledore le dejó ese libro, Señorita Granger? -preguntó Scrimgeour.
-Él... sabía que me gustan los libros -dijo Hermione.
-¿Pero por qué este libro en particular?
-No sé. Debe haber pensado que me gustaría.
-¿Alguna vez discutió sobre códigos, o cualquier forma de pasar mensajes
secretos, con Dumbledore?
-No, no lo hice, -dijo Hermione- Y si el Ministerio no ha podido encontrar ningún código oculto en este libro en treinta y un días, dudo que yo pueda.
-A Lyra Phoenix Black -leyó- le dejo este collar con la esperanza de que pueda mostrarlo bien junto con ese collar maravilloso de una estrella que tanto usted ama.
Scrimgeour sacó ahora de la bolsa una cadenita que a simple vista parecía ser de oro y tenia algo tallado que Lyra no pudo descifrar que decia.
-¿Puede decirme señorita Black, por que Dumbledore le regalaria un simple collar?
-Oh, porque una vez le dije que me gustaba el collar que tenia puesto. ¿Usted se lo vio algún dia? Estaba escondido detras de su enorme barba -mintió mientras pasaba su dedo por el tallado de las letras.
-¿Y puede mostrarme, señorita Black, el collar se estrella del que Dumbledore menciona en el testamento?
-No, lo siento. Me lo regalo mi padre. ¿Recuerdas a Sirius Black? La persona que estuvo encarcelada injustamente y...
-A Harry James Potter -siguio ignorando a Lyra- le dejo la Snitch que cogió en su primer partido de Quidditch en Hogwarts, como recordatorio de las recompensas de la perseverancia y habilidad.
Lyra no le presto atención y bajo la vista nuevamente a la palabra que no lograba entender que decia.
Olageredetreum.
¿Que mierda significaba eso?