Desde el inconveniente con sus esposos no volvieron hablar en el trayecto, ya está empezando a caer la noche, y todavía no habían parado a descansar, Ashley: no aguantaba más, sus partes bajas estaban adormecidas de la incomodidad de la silla de montar, - “me duele hasta el alma, siento que no puedo continuar más”. Emma: después de un tiempo su esposo no volvió a verla, las trataba como uno de sus hombres y eso la tenía hecha una fiera, miro hacia la carreta y vio a Nick durmiendo y luego le sonrió a su hermana, - “Ashley tengo una idea para descansar sin tener que molestar a los gruñones”. Ashley: sonrió de alegría al ver hacia donde miraba mi hermana, - “que maravillosa idea, veamos si nos podemos montar, creo que no notaran que no estamos en los caballos y podemos descansar no soport

