Evander al soltarla de su amarre la abrazó con fuerza, estaba temblando en sus brazos, con rápidos movimientos se encaminó hacia la fortaleza, para darle calor. Ashley al ver a Evander como estaba desesperado por su hermana, sonrió ya sabe que su esposo la quiere, miró a la madre abrazada a su hijo y le dijo a uno de los guerreros, - “lleven a esa mujer y a su hijo a su casa necesita calor”, - luego vio las heridas de Dester que estaban sangrando y le dijo, - “el esfuerzo debió abrir alguna herida mira como tienes las vendas llenas de sangres, vamos a la fortaleza a revisarte las heridas”. Evander llegó a la fortaleza, donde subió las escaleras a pasos agigantados, cuando llegó a la puerta de su habitación, de una patada la abrió y encontró a Gabriela encendiendo el fuego, poco después e

