En la madrugada llegaron a la aldea cansados y agotados por el viaje, notaron que había un silencio preocupante, cuando visualizaron la entrada de la fortaleza que no había ningún guerrero vigilando, Evander fue el primero que aceleró al caballo, seguidos de los demás, al entrar se quedaron sin palabras al ver aquel escenario, todos los guerreros y mujeres dormidos en todas partes. Andres: al reconocer al hombre que dormía boca abajo en el centro del patio, - “por la diosa luna, ¿qué pasó aquí? y ¿qué hace Eliot Forece aquí?”. Leno: mirando a su alrededor y sintiendo que la rabia le comenzaba a consumir, grito furaco, - “juro que matare a Jean”. Evander: sus ojos reflejaban furia por lo que veía, sus guerreros, los de Leno, los de Andres y los de Forece dormidos por la borrachera, - “pr

