Al amanecer, Emma entro a la sala del comedor ojerosa, bien arreglada y con un peinado alto que demostraba elegancia, todos la miraron y notaron el cambio en su apariencia. Bruno: al ver que su hermano no decía nada, - “hola cuñada, hoy estas hermosa”. Emma: se inclinó como modo de agradecimiento, - “gracias, con su permiso”, - se acercó a la mesa y se sentó al lado de su hermana, tomo un plato, se sirvió una pequeña porción de la comida que había en la mesa. Ashley: al verla y mirar esas ojeras, sabe que su hermana no la ha pasado nada bien, - “te encuentras bien?”. Emma: sin mirar a su esposo, - “si estoy bien, es solo que no pude dormir mucho”. Dester: desde el otro lado de la mesa, sonriente la interrumpe para presentarle a su esposa, “señora Emma, quiero presentarte a Bárbara mi

