Después sonreírle a su marido, Emma comenzó a subir las escaleras hasta su habitación, entro en ella y miro la chimenea, se dirigió hasta ella y coloco leña, al ver un cómodo mueble con almohadones frente a la ventana se lanzó sobre él, desde allí miro cada detalle que había en la habitación, era amplia pintada de color blanco con decoraciones de época, tenía una cama enorme con sábanas blancas, un precioso candelabro de metal que descansaba sobre la chimenea, 2 mesitas de noches tallada en madera, luego se levantó, se cepillo el cabello, se desnudó y se metió a tomar una ducha, al salir abrió el armario y vio sus escasas ropas colgada al lado de la de su esposo, sonrió y se colocó una camisa blanca de su esposo, trastornada por el sueño se metió de una en la cama, al colocar la cabeza en

