La gente del pueblo corría enloquecida, algunas casas ardían y nada podían hacer si no esperar a que el fuego devorara lo poco que tenían, los soldados de Alan consiguieron terminar con los atacantes que aquella noche habían ocasionado la desolación, algunos aldeanos comenzaron a señalar a las muchachas como responsables de todo lo ocurrido, decían que habían escuchado preguntar a aquellos sureños por los nietos de Arthur. Magnus: Dolido, con Nick entre sus brazos, rugió – “escúchenme, al primero que yo oiga decir que las culpables de todo esto han sido ellas, se las tendrá que ver conmigo”. Emma: estaba en trance solo murmuraba una y otra vez, - "todo es culpa mía". Sara: sollozando, con voz temblorosa, "no, Emma no es culpa tuya”. Emma al levantar la mirada, observó cómo Magnus abraz

