Me encontraba sentada en el puesto del piloto, verifico que todo esté en orden. Hablo por los auriculares para saber si me escuchaban. —Te escuchamos perfectamente, soldado Mejía. Volteo a ver al subteniente Ibáñez, quien estaba sentado a mi lado como copiloto y decido hablarle directamente sin rodeos. —Subteniente Ibáñez, aún no me explica de qué se trata la misión. No despegaré hasta que me lo diga. —Uno de los grandes de este país ha sido secuestrado por un grupo de terroristas, encontramos su ubicación, pero será difícil la misión. Tienen una buena defensa y todo tipo de armas, debemos llegar a la otra base en Nicaragua. Descubrimos que lo tienen allí, aún no sabemos quién o quiénes son los líderes de ese grupo de terroristas, pero sabemos que lo usan como carnada para que no los t

