Todos estábamos listos, ya era el momento de partir. Cada equipo se dispone a despegar, estábamos un total de sesenta hombres. Todos distribuidos en equipos. Cada equipo debía hacerse cargo de una de las puertas y seguir las órdenes que he dado. —Hemos llegado, a partir de ahora vamos a caminar, señores. Preparen todo, debemos ocultar los helicópteros como planeamos y comenzar la misión. —¡Sí, señora! Cubrimos los helicópteros de tal manera que fuera difícil verlos. Sin embargo, había decido que cada uno de los helicópteros estarían ocultos cerca de cada puerta para que todos nuestros hombres puedan escapar. Tomamos el equipo correspondiente y empezamos a caminar hasta nuestro destino. Cuando llegamos, nos agachamos y nos quedamos a una distancia prudente. Tomo mis binoculares y obser

