En otro momento me hubiera mostrado amedrentada, sin embargo, en estos momentos solo tenía ganas de tumbarle esos dientes para que su sonrisa se fuera pal carajo. No obstante, debo de mantener la calma y ser lo más hipócrita que pudiera, al final se iba a quedar con la boca cerrada. — Víctor — ella habló y se acercó. — Hola, mi amor — él me dio un beso y luego miró a Morrison — ah, hola. Espero que disfrutes la fiesta y te agradezco mucho por haber venido. — ¿Qué significa esto? Pensé que seguías soltero y veo que no, está muerta de hambre, ha vuelto a poner sus garras en ti. — Está muerta de hambre como me llamas, tiene lo que tú has deseado por mucho tiempo. Pensé que Víctor a estas alturas estaría casado contigo, al final eso fue lo que me dijiste cuando te presentaste en el supuest

