—¡Presley! —La voz de un hombre la llamó desde el vestíbulo del hotel mientras salían para ir a caminar a la playa y su cabeza se giró, incrédula. —¿Odin? —¡Joder, ustedes dos están juntos! —Su hermano mayor y némesis como ningún otro, se dirigió hacia ella y Cruz con una expresión furiosa en su rostro—. ¡Ella es mi hermanita, Cruz! —Te llamé hace unas semanas y dijiste que ella no era nada para ti, que no era una hermana y que nunca la reconocerías como tal —Cruz lo enfrentó audazmente. —Sí, porque no quería que me culparan por sus tonterías. Está loca. —Insúltala de nuevo y verás lo que pasa. —Los ojos de Cruz eran más verdes que marrones mientras la ira los llenaba. —Genial. —Presley lo miró—. Realmente te pones como Hulk cuando te enojas. Tus ojos color avellana se ven más verdes

