Sin duda alguna, este fue por mucho el peor día de mi vida, el rostro me dolía como el infierno, ni siquiera me tomé el atrevimiento de verme en un espejo, sabía muy bien que tenía el pómulo rojo e hinchado y muy probablemente, la marca de las uñas postizas de Alisson en mi mejilla. Ni bien terminó la detención y salí disparada a mi casa con la compañía de Maddie, no me dejó sola en ningún momento y estaré eternamente agradecida con ella por eso, a pesar que le insistí en que estaría bien, que se fuera con Mike como tenían planeado, solo me dijo que su mejor amiga era más importante, además le debía muchas explicaciones. Al llegar a mi casa, subimos casi corriendo hasta mi habitación, no quería que mi madre se diera cuenta que me había agarrado a golpes en el colegio, aunque tarde o te

