CAPÍTULO VEINTE (EL NIÑO BONITO)

2355 Palabras

Era temprano, pero ya necesitaba una dosis urgente de cafeína. Mi cafetería preferida —una pequeña joya escondida en una esquina con ventanales enormes y aroma a pan recién horneado— estaba llena, como siempre. Me gustaba ir allí no solo por el café perfecto, sino porque, durante unos minutos, me recordaba que aún existía un mundo fuera de las oficinas, los informes y las reuniones interminables. Me acomodé al final de la fila, revisando mentalmente todo lo que tenía pendiente para ese día. La agenda parecía una guerra y yo era la única soldado sin municiones. Sonó mi teléfono. Era Elliot. Me apoyé contra una columna mientras atendía. —¿Hola? ¿Todo bien? —Sí, solo quería decirte que hoy llego un poco más tarde. Hay alguien a quien quiero que conozcas. Una sorpresa. —¿Sorpresa buena o

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR