Hugo Mills era un hombre taciturno, siempre se había preocupado por su familia, y había sentido cierto apego mayor por su primogénita. Ella era la que lo acompañaba, lo escuchaba, en definitiva, la que más se le parecía en carácter y forma de ser. Él solía ser un hombre cálido, de férreos valores morales, que siempre cumplía con sus contratos y jamás dejaba las cosas por la mitad. Hugo amaba intensamente a Melina, aun cuando sabía que no era del todo correspondido, él nunca hubiera deseado que las cosas se dieran de esa manera, pero no había nada que pudiera hacer, no lo había buscado, no lo había provocado, pero no por eso iba a perder la oportunidad de pasar el resto de su vida junto a la mujer que amaba y ese fue su peor error. Del enérgico hombre que era en su juventud, hoy solo qued

