Víctor Los últimos días han sido sorprendentemente maravillosos. Nunca me imaginé que Javiera fuera una chica tan tierna, amable, simpática y divertida. En un inicio solo salí con ella porque me llamó la atención que haya tomado la iniciativa para invitarme a una cita, pero sinceramente tenía una imagen muy distinta de la que ahora tengo. Estar con ella me hace sentir bien, es como si refrescara todo el infierno que hay en mi mente. Pasamos mucho tiempo sentados en el vagón del tren abandonado, comiendo chatarra en casa, mirando películas y haciendo nada. Me gusta sentirme tan cómodo a su lado, es como tener un espacio de paz en medio del caos. Un oasis en el desierto. Por otra parte, no he tenido mayores noticias de Helen, tampoco la he visto en la Universidad y por lo que

