Aquella noche, Auster Mu no se presentó en el apartamento; pero, se tomó su tiempo y llamó con anticipación para avisar que tenía una cena de negocios. Jaycee terminaba de ducharse y estaba pensando en irse a la cama temprano. De alguna manera, quería prepararse para un posible embarazo, había trabajado muy duro y necesitaba lograrlo; así que, debía descansar lo más que pudiera, al fin y al cabo, ese era un buen hábito. Y, las veces que ese hombre no llegué a dormir, ella seguiría a esa regla. Levantó la colcha y, estaba a punto de meterse a la cama, cuando sonó el timbre. “¿Auster regresó temprano otra vez?”, se preguntó ella. Jaycee se levantó rápidamente de la cama y se dirigía a abrir la puerta, pero cuando pasó frente al espejo, miró su camisón conservador que tenía pues

