EL INOCENTE PELIGRO

1713 Palabras
Pasados algunos días, mi madre fue a visitar nuevamente a la sobrina del Loco Salas, quien tuvo de él tres hijos. Mi madre nos dijo que el nombre de esa jovencita es Luz. Cuando mi madre llego a la casa de Luz, la encontró muy deprimida y asustada por la muerte de Salas, ella pensaba que la justicia podía venir por todas sus cosas, que le podían quitar hasta su casa, por ser bienes provenientes de un mercado ilícito. Cuando mi madre habló con ella, notó que Luz estaba nerviosa por algo que ella estaba escondiendo. Entonces mi madre le preguntó: .- ¿Qué te sucede? ¿Por qué estas tan asustada? A cada momento de levantas y te asomas por la ventana. ¿Por qué razón haces eso? Luz le respondió: .- Es muy sencillo hermana Esther. Tengo miedo que venga la Policía, y me lleven detenida por ser la mujer de Salas. Mi madre le dijo: .- Mujer, si tú no has hecho nada malo, no debes temerle a las autoridades. Quien hizo lo malo fue Salas, y tú no has hecho nada malo. Así que debes saber que Salas es Salas y Tú eres Tú. Son dos personas diferentes, y cada quien es responsable de sus actos. Mi madre estaba muy clara, que Luz escondía algo malo, porque la Biblia dice: “Huye el malo sin que nadie lo persiga”. Así que está bien claro que si Luz se estaba escondiendo y tenía miedo, sin ser perseguida por alguien, entonces algo malo estaba haciendo en oculto. Entonces mi madre la miró fijamente a los. Y le pregunto: .- ¿Acaso tú estás escondiendo algo malo? Te vez muy asustada Luz. ¿Tú no harías algo que ponga en peligro tu vida, y la de tus hijos, verdad? Luz le respondió: .- A la verdad si hay algo malo. Aquí en mi casa, Salas dejo guardado 5 paquetes de un kilo de cocaína cada uno. Hay un señor que viene ahora a buscar 1 kilo, lo va a comprar de contado. Mi madre le preguntó: .- ¿Y ese hombre sabe que Salas esta muerto? Luz le respondió: .- Si. Él vino a darme el sentido pésame. Mi madre un poco preocupada le preguntó: .- ¿Y cómo se llama ese amigo de Salas? Luz le respondió: .- Le dicen la tortuguita. Mi madre exclamó, muy asustada: .- ¡Dios mío! ¿La tortuguita? Ese hombre es el delincuente más peligroso del pueblo. Él cuando venga por la mercancía, de seguro que te va hacer un daño para robarte todo lo que tienes. La tortuguita es un ex convicto, que se escapó de la cárcel de Colombia, y se vino a Venezuela, para seguir en sus andanzas en este país. Es un cachaco blanco, de dos metros de altura, experto en armas, y pertenecía a las filas de la guerrilla colombiana, era un hombre muy agresivo, y estaba acusado por las autoridades Colombianas, de por lo menos 25 asesinatos en Colombia. Para encontrar a un individuo con estas características no era difícil. Se hacía difícil encontrarlo, porque se escondía en las montañas venezolanas, y cuando estaba en la ciudad, no se bajaba del carro. Era difícil verlo, pero se sabía cuando actuaba en algún robo, o algún asesinato. La tortuguita estaba solicitado por las autoridades Venezolanas, por 3 homicidios. Luz le respondió a mi madre: .- Yo se lo malo que puede ser la tortuguita, pero el fue un gran amigo de Salas, y me tiene mucho aprecio. Yo no creo que la tortuguita sea capaz de hacerme daño. Mi madre un poco desalentada, se levantó de la silla, se despidió de Luz con un caluroso abrazo, y se fue de su casa. Porque en realidad la vida de mi madre corría mucho peligro estando allí. Porque si llegaba la policía, estando mi madre allí, y encontraban la droga, todos iban detenidos. Y si algún loco drogadicto, llegaba desesperado buscando drogas, y no tiene dinero, de seguro entra y agrede a todos los que están dentro de la casa, y le roba todo lo que tengan. Al llegar mi madre a nuestra casa, le contó todo lo que Luz le había dicho. Mi madre le contó todo esto a mi padre, porque estaba muy preocupada por el bienestar de Luz. Mi padre se turbó mucho con lo que mi madre le había contado. Mi madre pensaba mucho en una salía, pero no la conseguía. Mi padre le conto una historia a mi madre y le dijo: .- Al inicio del invierno, en la segunda nevada, dos inocentes mariposas estaban conversando en una rama de un árbol, y la mariposa más joven le estaba haciendo muchas preguntas a la mariposa más sabia, Y le dijo la mariposa sabia: .- Si quieres aprender, entonces hazme las preguntas de una en una. Y selecciona la más importante primero. La mariposa joven le dijo: .- Esta bien, hare como tú dices: esta es mi primera pregunta; como yo te he visto a ti jugando a deshacer los copos de nieves cuando caen del cielo, ¿Me puedes decir cuánto pesa un copo de nieve que cae del cielo? La mariposa sabia se ríe a carcajadas y le dice: .- jajajajaja. No pesa nada. O casi nada. Pero por inocente o sencillos que veas a los copos de nieves, y te guste jugar con ellos, debes respetarlos, porque ellos son traicioneros, no razonan como tú y yo, solo actúan por instinto. La mariposa joven se queda mirando a su amiga, muy confusa por el enigma de su respuesta. La mariposa sabia la mira, y se dio cuenta que su amiga no entendía su explicación. Pero la mariposa sabia, esperaba que su amiga le preguntara lo que no entendía. La mariposa joven moviendo un poco sus alas por el frio que hacía. Le dijo a su amiga: .- Como yo he crecido a tu lado, y te he visto toda mi vida jugando con los indefensos copos de nieves y nunca te ha pasado nada, siempre he pensado que los copos de nieve son inofensivos. La mariposa sabia miro a su amiga fijamente, y con una de sus patas se rascó la cabeza. Y la mariposa sabia le dijo a su amiga: .- Antes que nos vayamos a casa, déjame contarte lo que le sucedió a la mariposa Reina. “Al empezar este invierno, después de jugar un buen rato con los copos de nieves, me fui a descansar, y posé sobre la rama de un pequeño árbol, mientras que la mariposa reina descansaba debajo de una hoja medio seca de la misma rama. No era un duro invierno, y como no tenía otra cosa que hacer, me puse a contar los inocentes copos de nieve que se iban asentando encima de la hoja medio seca, donde descansaba la mariposa reina. El numero exactos de los inofensivos copos de nieve que se asentaron sobre la hoja fue 5.925.830, cuando el ultimo copo de nieve se depositó sobre la hoja, la rama sin que otra cosa pasara, esta se partió, y los inofensivos copos de nieve arroparon a La mariposa reina y no la dejaron salir. La mariposa sabía tomo vuelo para esconderse en el refugio, mientras que un poco retirada venía detrás de ella la mariposa joven. Un poco pensativa la mariposa joven por fin entendió la enseñanza de su amiga sabia, y dijo dentro de sí; “Lo que pasa con nosotros es que siempre esperamos el último copo de nieve para alejarnos del peligro inofensivo. Al finalizar el relato, mi madre quedó un poco pensativa, pero ahora podía ver con más claridad lo que le pasaba Luz. Realmente era un poco complicado hace r entender a Luz, que lo que a ella le parecía inofensivo, era realmente peligroso. Solo tenía que ver cuál fue el resultado de Salas, por jugar ese peligroso juego. Algunas semanas después, mi madre invito algunas amigas de la iglesia para ir a visitar a la joven Luz. Y una tarde fueron hasta su casa, y se encontraron con algo asombroso. Luz había remodelado toda su casa, y había un carro nuevo estacionado en el garaje de su casa. Ellas tocan el timbre de la casa, y sale una mujer, vestida con uniforme de cocinera. Era la nueva empleada de Luz, ahora Luz tenia mujer de servicio, un carro nuevo, y la casa bien remodelada, todo los muebles eran de lujo, en la sala había un juego de muebles Luis XV, en el comedor, un juego de comedor de madera de ceiba, y un chifonier de madera d ceiba, y la cocina, era la más moderna que había llegado al pueblo. Toda la casa tenía aire acondicionado, los baños, eran prácticamente nuevos. Definitivamente era otra casa. Inexplicable como este cambio había sucedido en tan poco tiempo. El rostro de Luz, era muy diferente a la Luz que conocíamos hace semanas atrás. Mi madre le preguntó a Luz: .- ¿Que pasó aquí hija? Estos cambios ¿De dónde salieron? Luz le respondió: .- ¡Hay Esther! He decidido terminar lo que Salas comenzó. Solo voy a vender lo que él dejó, y me retiro. Mi madre le dijo: .- Ya tú conoces a Dios, y sabes lo que Él quiere que tú hagas, ten mucho cuidado con jugar con el peligro, tu no sabes lidiar con este tipo de negocios. Mi entras mi madre aun hablaba, La tortuguita entro por la puerta del frente, cuando el entró, dio las buenas tardes, y siguió hasta el cuarto. Mi madre se dio cuenta que la tortuguita estaba viviendo allí con Luz. Cuando la tortuguita entró, inmediatamente mi madre se levantó. Y antes de retirarse de la casa de luz, mi madre le dijo: .- Hija, ten mucho cuidado con lo que estás haciendo. Tienes unos hijos que están observando lo que tú haces. Y ellos aprenden lo que ven hacer en su casa. Después de haberle dicho esto, mi madre salió de la casa de Luz, y se marchó con sus dos amigas. El 15 de Junio de 1981, comenzó a llover a las 5:00 am, y duro lloviendo por más de dos horas con mucha fuerza. Era una tormenta eléctrica,
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR