Mientras el Alfa de Cork veía a su Delta, y reflexionaba, por lo hermosa que era; un enamorado Alfa Reigan hablaba con la sanadora sobre el ritual que llevarían a cabo, el estaba dispuesto a darle su sangre a Livana, pues la sangre de un Alfa era poderosa y podría salvarla. Cuando Kenneth salió de la habitación dónde Livana yacía, Reigan y la sanadora ingresan he inician el ritual. La sanadora pide al Alfa cortar su piel y depositar su sangre en una copa y luego obligar a una bella durmiente Livana. Cuando el ritual terminó, la sanadora salió y Reigan se quedó acompañado a la bella Livana. El estaba un poco cansado y se había quedado dormido, con sus manos unidas pero le pareció extraño un pequeño movimiento, y levanto su cabeza. Cuando lo hace sonríe pues su bella durmiente estaba de

