Ya habían pasado los días y hoy debían de volver; la Luna Brianna, la Delta Livana y los guardias a Cork, el Alfa Kenneth estaba en camino, y todos lo sabían. Pero lo que no sabía la Delta enamorada y triste por separarse de su amor, el Alfa Reigan; era que su aún compañero el Alfa Kenneth había sentido su traición a todo esplendor; había sentido el dolor horrible en el pecho cada vez que se apareó con su Alfa, y durante estos días habían sido muchas la veces que follaron y se demostraron amor el uno por el otro. Livana solo miraba el calendario y era sabedora de que solo faltaba un mes y su tiempo de servicio obligatorio a la manada acabaría y podría renunciar y también marcharse de Cork; pues su padre se había decidido mudarse a Londres con sus Antiguos Alfas y amigos, también habí

