Leticia termina de arreglarse, ella observa el cielo y se da cuenta que está mucho más brillante de lo normal, está sintiendo demasiada ilusión y eso le da temor, entiende que puede llegar a ser lastimada, sin embargo, desea con todas sus fuerzas arriesgarse todo por el hombre que más retos termina por traerle. Marcelo llega y se queda en silencio observándola, él no sabe cómo disimular con su mirada lo sensual que le parece Leticia, mientras que Leticia empieza a caminar de una manera coqueta, meneando de lado a lado su cadera la cual va subiendo un poco más su vestido, dejando ver un pequeño espacio de su trasero. —Eres realmente hermosa —dice Marcelo. —Gracias —Leticia susurra. —Eres tan sensual y me siento orgulloso de que lo seas, no sabes con las ganas que te presumiría, pero

