El silencio se apoderó de la atmósfera Pedro y el notario cenaban en silencio ,el ruido de los cubierto al chocar con los platos era constante. —Pedro muchacho no me has contado cómo te fue en Mundo Nuevo,pudiste hablar con tu novia. La respuesta cortante—Le agradezco que no me vuelva a mencionar a esa mujer. —Hablar te hará bien suéltalo. Pedro toma un sorbo de jugo de naranja y agrega— ella se casó con un tipo de la capital,soy el rey de los pendejos,¿cómo pude pensar que una señorita tan delicada y de tanta clase osara posar posar sus ojos en mi? —Eso en mi tierra lo llaman mal de amores. —Me siento perdido. ¿Qué quieres hacer? ---Morirme de plano. ---Esa no es una opción mujeres es lo que sobra y ahora que tienes mucho dinero puede tener a la que se te antoje. Pedro lo miró

