Capítulo 19: De vuelta a casa Me sentía embriagada y no había tomado alcohol. Mi cuerpo era como un saco de papas y una mano firme agarraba mi cintura. Me giré hacia el dueño de aquella extremidad y sonreí como una tonta al fijarme en Carlos. Dormía plácidamente y su cabello oscuro caía sobre su frente resaltando sus rasgos. Era bastante guapo, mejor dicho, muy guapo. Bien podía pasar por un modelo famoso. Suspiré, más allá de su apariencia era otra cosa de él la que me enganchaba. No sabía cómo explicarlo, pero su actitud, su porte, me encantaban. Me iba a dedicar a contemplarlo un rato más hasta que recordé qué día era. Me levanté de un salto y busqué mi teléfono, el cual había quedado en la pequeña sala junto a mi bolso. Cuando vi la hora me sentí morir. —Carlos —grité agitada —

