Drey se encontraba acostado sobre la cama de hospital mientras que Benjamín un lobo de su manada lo revisaba, enseguida maldijo cuando este le mencionó que sus padres estaban afuera esperando por verlo. —Ya vuelvo, faltan los últimos exámenes y puedes irte a casa. — ¿Más exámenes? ¡Soy un lobo, maldición! Voy a curarme en unos minutos. El doctor sonrió sin embargo se limitó a encogerse en hombros. —Son órdenes de sus padres, lo siento Alfa. Benjamín salió de la habitación mientras que Drey soltó un suspiro fastidiado y seguidamente cubrió sus ojos con su ante brazo. No podía dejar de pensar en Verónica, la chica tenía un olor llamativo sobre ella, ese que por un momento quiso creer que era el de su compañera pero cuando su beta le dijo que se trataba de la mujer que Acheron cuidaba c

