Sam Lumilda era la mujer mas increíble del mundo, después de todo lo que habia hecho Gardenia ella habia ofrecido su apoyo, estaba consciente de todo lo que había hecho y aún asi quería su bien y para su hijo Mis padres aunque no estaban de acuerdo aceptaron lo que Lumi quería y estaban encantados con ella y su forma tan única de ser, pasamos el día juntos mientras platicamos de varias cosas. Hoy era un día especial asi que decidí preparar algo para comer junto a mi padre, una parrillada en el jardín, no queríamos que nuestras chicas se tomarán la molestia de hacer esto cuando nosotros tambien podemos hacerlo. Mi madre y Lumilda platicaban muy animadas que verlas asi me alegraba por completo el dia. -Por fin vas a sentar cabeza, estoy muy orgulloso de ti hijo- menciono mi padre y yo s

