Esteban Me gustaba que Lina pasara tiempo en la oficina, tenerla aquí era algo realmente interesante, me había imaginado hacerle el amor en este lugar muchas veces, pero por una u otra razón no me era posible así que tenía que esperar a llegar a casa. Me había acostumbrado tan rápido a su presencia en mi oficina, en mi empresa, que ahora que se había ido temprano se sentía el lugar vacío, pero era necesario porque debía elegir el vestido a como ella le gustara y se sintiera cómoda, Lina siempre había tenido claro los atributos que ella tenía, sabía que su sensualidad era única, que su cuerpo era divino y que sumándole su forma de ser la convertía en una belleza única, pero desde su embarazo los complejos que no había sentido nunca salieron a relucir, lo que para mí era hermoso, a ella no

