Lumilda Sabia que los padres de Esteban eran increíbles, ellos adoraban a Lina porque era una mujer increíble, pero que me tuvieran aprecio era algo genial, yo no quería competir con Lina ni mucho menos hacer que sus suegros me quieran mas a mi que a ella, eso jamás, yo respetaba todos los límites que tenia y en cuanto las cosas no le agradaran a ella me alejaría, porque no me gustaría hacerla sentir insegura. Pero apreciaba demasiado que ellos se preocupen por mi, que a pesar de todo estén dispuestos a ayudarme, sin duda dejaban en claro el tipo de personas que eran y los valores con los que fortalecieron su familia. Después de esa cena que compartí con ellos volví a casa, mamá se había ido a dormir asi que hice lo mismo, al siguiente Joel me llevo la orden de restricción a mi oficina

