Esteban Sali con una sonrisa de la casa y es que ella me volvía loco, el tiempo que pasaba a su lado era increíble, llegué a la empresa un poco retrasado, pero para mí valía la pena en su totalidad. -No es muy profesional llegar tarde a una reunión- menciono el chico que tenía enfrente, el hombre a su lado lo miró en señal de desaprobación haciendo que se encogiera de hombros -Les ofrezco una disculpa, pero no quería dejar a mi mujer sola en casa tan temprano, me quedé a hacerle compañía un poco más- fui sincero, si planeábamos tener una buena relación laboral, lo mejor era iniciar con sinceridad de ambas partes -No tienes por qué disculparte, es algo completamente normal, eso mismo hacia con mi esposa y siendo sincero aun lo hago- sonrió divertido y yo lo imite, al menos el hombro era

