Esteban Había cosas que no aun no podía manejar y es que la simple idea de pensar en tener una familia me estaba volviendo loco. Ver como ella se ilusionaba de la misma manera que yo cuando veiamos o hablábamos de nuestros hijos era algo increíble, algo de lo que no tenia precio. Amaba cada parte della, desde sus cambios tan repentinos de humor hasta su apetito, si ella tenia hambre me emocionaba el hecho de llevarle un poco de comida, de que sienta que todo lo vamos a vivir juntos sin importar nada. Sus problemas eran los míos y lo serian siempre, era algo que había decidido desde el momento en que decidí estar con ella, porque las cosas no eran sencillas y tal vez nunca lo fueran pero era feliz a su lado y estaba seguro de querer estarlo siempre. -¿Qué has pensado de la boda cuorici

